La convergencia hoy es necesaria, por responsabilidad histórica.

El pasado puente de diciembre tuve la oportunidad de aprender en el II Encuentro Altermundista de ATTAC enfoques y visiones que no conocía. Todos los espacios fueron interesantes, Carlos Sánchez Mato explico nuestra propuesta de una Banca Pública, Francisco Álvarez nos explicó la propuesta de la Economía del Bien Común, participantes de otros movimientos y experiencias como la PAH, Yo no pago, Som energia, Yo si Sanidad Universal y más, completaron un programa del que disfrutamos cerca de 120 personas.

De todos ellos aprendí, pero uno de ellos me siento en la obligación de resaltarlo por su importancia estratégica, y es el espacio que se le dedicó a la Convergencia antineoliberal de los Movimientos Sociales.

Cuando en el año 2001, ATTAC junto otras 7 organizaciones como la CUT de Brasil, el movimiento de los Sin Tierra y otros, propusimos el espacio del Foro Social Mundial, pensábamos en la estrategia de actuar colectivamente y a escala planetaria frente al neoliberalismo. Este evento tuvo tal éxito que situó en el centro de todos los mensajes, hasta incluso ser fagocitado por el sistema, el lema de OTRO MUNDOS ES POSIBLE. Pasábamos de una época, la década de los 90, en la que tras la caída del muro de Berlín se hablaba de EL FIN DE LA HISTORIA y EL FIN DE LAS IDEOLOGÍAS a pensar y proyectar que OTRO MUNDO ES POSIBLE, nació el Movimiento Altermundista.

La importancia de este hecho, desde mi punto de vista no se ha analizado con la suficiente profundidad. El paso de un estado anímico decaído, socialmente hablando, al optimismo de creernos colectivamente que es posible, significa un paso de gigante en la consecución de un mundo más justo, solidario e igualitario.

Tras la explosión que supuso encontrarnos, las personas que por aquel entonces ya estábamos señalando a la economía financiera con ideología neoliberal como origen de la gran mayoria de los males, vino un periodo de unos cinco o seis años en los que el movimiento Altermundista, impregnado y enriquecido de todas las formas diferentes de enfrentar y resistir al neoliberalismo, nos encargamos de caracterizar la situación y proponer alternativas reales que vinieran a resolver las injusticias estructurales que genera el neoliberalismo patriarcal en todo el mundo.

Durante este tiempo los agentes financieros, con la complicidad de la derecha política, patriarcal y neoliberal, y gran parte de la socialdemocracia europea, han dado pasos de gigante en la aplicación del programa político neoliberal en Europa. Aquel que durante las décadas de los 70, 80 y 90 experimentaron en SurAmerica, justo hasta que la ciudadanía del continente Bolivariano se organizó sumando diferentes luchas.

Ahora, tras cinco años de ofensiva neoliberal salvaje, en la que están consiguiendo romper unilateralmente el pacto social europeo, que consistía en tender hacia el estado social y de derecho, el estado del bienestar, nos encontramos los movimientos sociales que nos identificamos con la oposición al neoliberalismo que tenemos identificadas sus estrategias, conocemos los mecanismos que utilizan para oprimir a la ciudadanía y tenemos las propuestas para reequilibrar la balanza hacia la justicia, la solidaridad y la igualdad. Entonces, ¿qué nos falta para llevarlas a cabo, para situarlas en la cabecera del desarrollo de nuestros pueblos?

Daré una respuesta que aunque simple en la enunciación, es muy compleja en su consecución. Lo único que nos falta es la correlación de fuerzas necesaria para imponer (si digo imponer ante quienes no conocen otro lenguaje) las políticas que reequilibren la sociedad desde la justicia, la solidaridad y la igualdad.

Esa correlación de fuerzas tiene que forjarse, por quienes nos consideramos antineoliberales, desde el movimiento ecologista, desde los restos de las izquierdas del siglo xx, libertarias, socialistas, comunistas, desde los feminismos, desde las cristianas de base, desde todos los movimientos que nos consideremos antineoliberales, desde el altermundismo.

No partimos de cero, ya se están haciendo ejercicios de convergencia en el estado español y a nivel europeo. Aquí en territorio español iniciativas como las Mesas de Convergencia, Construyendo la Izquierda, Socialismo XXI, el Frente Cívico, y otras están siendo desde mi humilde punto de vista el caldo de cultivo desde el que se esta gestando la Convergencia ciudadana Antineoliberal. A nivel europeo el espacio heredero del Foro Social Europeo, el AlterSummit (cumbre alternativa) pretende ser este espacio de convergencia de los movimientos antineoliberales que identificamos que la escala europea tiene un peso específico decisivo en el futuro de todos y todas las europeas. Será en este espacio o uno similar a éste desde el que se le plante cara a los agentes y actores neoliberales.

Desde éste análisis, pido la RESPONSABILIDAD, ante el momento de emergencia social que vivimos, de todos los movimientos, organizaciones y personas que nos consideramos antineoliberales e igualitarias, para realizar el esfuerzo de quitarnos la mochilas, vicios y rencores de batallas pasadas y le prestemos atención a la realidad que tenemos delante. Nos han ganado la batalla ideologica y nos estan ganando la política, configurando una sociedad injusta, insolidaria y desigual.

En momentos como éste cobra importancia conocer las experiencias de tiempos pasados como el frente de Unidad Popular de chile, que llevo a S. Allende a la presidencia del gobierno, o nuestra propia experiencia del Frente Popular que nos llevó a la implantación de la II República. La complejidad en esos momentos y contextos históricos no fue mayor que la actual, seguramente la diferencia esté en la talla política de los agentes que actuaron en una y otra. Yo estoy convencido que la talla política de los agentes que hoy actuamos contra el neoliberalismo no es menor, y por ello estoy convencido que más pronto que tarde seremos capaces de lograr consensos de mínimos y estratégias comunes para revertir la situación actual y alcanzar una convivencia igualitaria, solidaria, justa y en armonia con la naturaleza.

En nuestras manos está, si queremos.

Lento pero viene… el futuro se acerca, despacio, pero viene…