Jornada de reflexión sobre nuevas masculinidades

El pasado dia 30 de enero participé en Xirivella junto con mi amiga y compañera Angela Escribano, en unas jornadas organizadas por Dones en Acció en la que nos propusimos reflexionar sobre la masculinidad. En la sesión intenté dar a conocer los motivos por los cuales creo fundamental el que los hombres tenemos que entrar de pleno en la movilización hacia la igualdad.

Muchas mujeres, desde que en la revolución francesa una utópica Olimpe de Greuges proclamara la Declaración de los Derechos de la Mujeres y la Ciudadana, han cuestionado el papel que la sociedad les ha asignado tanto a nivel individual como a nivel colectivo. Esto ha posibilitado los avances conquistados en materia de igualdad que podemos observar hoy, aunque si bien es cierto, queda muchísimo por hacer; entre otras pasar de la igualdad normativa (recogida en las leyes) a la igualdad real, en la que cualquier tipo de discriminación, implícita o explícita, este totalmente desplazada y denostada por la sociedad.

Hay muchos y diversos motivos por los cuales se hace imperativo, que la mitad de la población mundial, los hombres, nos impliquemos en un cambio que lleva siglos anhelándose sin consolidarse y el cual lo consideramos relativamente ajeno. Pues no, es un grandisimo error considerarlo ajeno. Simplemente apuntaré dos de esos motivos.

Por nuestra Felicidad. Hay motivos basados en la propia experiencia de vida de los hombres que nos deberian obligar a hacerlo. Desde pequeñitos a los hombres se nos educa para responder a unas exigencias externas a nosotros, marcadas por la sociedad, a través de la cual aprendemos a no prestarle atención a nuestros sentimientos, a no mostrarlos en público, a no tener cuidado de nuestro entorno más cercano (hogar, relaciones personales,…), bajo condena de ser señalado como el diferente, con toda la carga de prejuicios que pone en juego el patriarcado, que en definitiva se concreta en dudar de tu masculinidad, de tu condición de hombre.

Este aprendizaje constante, reforzado por nuestras propias experiencias de vida, lleva a vivir de forma permanente proyectando todos nuestros actos y aspiraciones hacia fuera de nosotros mismos. Es necesario por propia salud mental y por la busqueda de nuestra felicidad revertir esta situación, es decir, mirarnos hacia dentro de nosotros mismos y encontranos con nuestros sentimientos, poder expresarlos sin miedo ni temor a ser rechazados, poder disfrutar proporcionando cuidados a nuestros hijos/hijas o mayores, poder asumir que no lo sabemos todo ni lo pretendemos, poder compartir con otros hombres la preocupación de la gestion de lo domestico, es decir mostrarnos tal cual somos, de forma natural sin modelos preestablecidos de como tenemos que ser.

Por Justicia. No existe ningún argumento razonado, basado en valores de justicia, libertad e igualdad, que justifique la discrimición, la desigualdad y la violencia machista que desde el conjunto de la sociedad es ejercida contra las mujeres. Los privilegios con que nacemos los hombres, por el simple hecho de nacer con sexo masculino, nos tienen que revelar contra esta injusticia, que se viene prolongando durante siglos y siglos, y que esta sustentada en la opresión de unos sobre otras para mantener un determinado orden economico y garantizar su perpetuación. Esta es una reflexión que se la propongo directamente a todos aquellos hombres que se definen de izquierdas y através de una pregunta que salió en la jornada… ¿Realmente creemos que una sociedad socialista va a conllevar en automatico una sociedad igualitaria? Yo estoy dispuesto a definirme, y afirmo que no. Una sociedad socialista, con el vagaje que “arrastramos” desde la izquierda, ha de contemplar de forma proactiva un eje de articulación en base a la desigualdad de genero para no reproducirla. Es decir, si es posible avanzar a una sociedad igualitaria… pero sólo será si le prestamos especial atención, y para esto contamos con las aportaciones, teoricas, pragmaticas y programaticas de los feminismos a lo largo de la historia.

Pero, ¿que pódemos hacer los hombres para revelarnos ante esta situación?, ¿esta en nuestras manos contribuir al cambio? ¿como podemos contribuir a una sociedad más igualitaria?

Podemos hacer muchas cosas. De hecho lo tenemos TODO por hacer. Desde cuestionar nuestro nuestra masculinidad a nivel individual, compartir esas reflexiones con otros hombres, exigir políticas públicas que apunten a reequilibrar la balanza de la igualdad, construir modelos de referencia no patriarcales en nuestros ámbitos de actuación, comprometernos en la construcción de modelos de relaciones personales, afectivas, o de trabajo de forma igualitaria…. en definitiva TODO.

En la presentación que teneis a continuación hay una propuesta para la dimensión más individual del cambio necesario en los hombres. Se trata de una elaboración de Luis Bonino, que identifica aquellas “actitudes de dominación, suaves o de bajísima intensidad, formas y modos de abuso e imposición en la vida cotidiana”, que denomina MicroMachismos y que os propongo que conozcais. Un ejercicio interesante es identificar en nosotros mismos actitudes de ese tipo para ser conscientes y trabajarnos individualmente el desplazarlas de nuestra forma de vivir las relaciones.

Otra de las propuestas que planteo en la presentación tiene que ver con lo colectivo, lo público, lo político. Se trata de una propuesta elaborada por las compañeras y compañeros de la Ppiina (Plataforma por los Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción). Se trata de una propuesta justa, necesaria y que sólo tiene asociadas connotaciones positivas. El único argumento en contra que se podria esgrimir seria el económico, según se mirara, pero en los tiempos que corren en los que se prima el dinero por encima de las personas, no voy a esforzarme en demostrar que lo necesario es precisamente lo contrario. La economia deberia de ser la herremienta que permitiera distribuir mejor los recursos para una mayor FELICIDAD de las personas, nunca deberia de servir para otro fin, y mucho menos para el contrario, como sucede actualmente.

Yo estoy convencido de que mas temprano que tarde veremos relaciones igualitarias que desplacen la ideologia patriarcal de nuestras vidas y de la sociedad.

Cada vez más mujeres y hombres estamos convencidas de que la IGUALDAD es un principio motivador del cambio y desde este convencimiento solo cabe trabajar porque la IGUALDAD sea una realidad.
Como decia el gran Mario Benedetti…

Lento pero viene,
el futuro se acerca despacio, pero viene,
lento pero viene,
lento,
pero viene.

Carles Fons Poquet
un hombre feminista y altermundista.