De cómo liberarnos, los hombres, en una sociedad Patriarcal y Neoliberal

Harto estoy de leer en hilos de discusión de las redes sociales, reproches de unos a otras y de otras a unos, atribuyéndose mutuamente una forma de pensar y actuar por sus condiciones biológicas respectivas.

La desigualdad de genero no se resuelve con las premisas que nos han querido inculcar, esto no es una lucha de hombres contra mujeres, ni viceversa. La “guerra de sexos” es una trampa para marear al personal.

La desigualdad de género, se da en el terreno de la lucha ideológica, entre el Patriarcado y los Feminismos.

La condición biológica de ser hombre o mujer (aplazando la inclusión de la perspectiva queer, que la acometeré más adelante), es independiente de la ideología que haya prendido en las cabecítas de cada una de las personas. Así, tenemos a hombres machistas, mujeres machistas, hombres igualitarios y mujeres igualitarias.

Lo que define la ideología de una persona no es su biología, sino las referencias que haya ido adoptando esa personita, y las que se haya generado ella misma. Aunque, ciertamente, haber nacido mujer u hombre, condiciona en tanto que te sitúa a un lado u otro de los privilegios/opresiones por nuestra simple condición biológica.

Es por ello que para combatir la desigualdad se hace necesario disociar al hombre, en tanto que persona, de la masculinidad patriarcal, en tanto que forma de vivir.

La condición de ser hombre viene determinada por nuestra condición biológica, por nuestro sexo. Nuestra masculinidad (como nos mostramos ante el mundo desde nuestra identidad de hombres) dependerá del conjunto de valores que tengamos asumidos, de nuestras referencias ideológicas y de cómo traduzcamos eso en nuestra forma de vivir en sociedad.

Se puede ser HOMBRE de muchas formas. El neoliberalismo patriarcal (o el patriarcado neoliberal) nos muestra como masculinidades exitosas aquellas que están asociadas al poder, al dominio y a la fuerza. Masculinidades que llevan a la perpetuación del sometimiento de la mujer y a la desigualdad en todos los ámbitos de nuestras vidas. Además de ridiculizar y denostar otra formas de ejercer la masculinidad.

Es necesario y urgente cuestionar CÓMO somos hombres, que responderíamos si nos preguntaran, ¿QUE TE DEFINE POR EL HECHO DE SER HOMBRE?

Posiblemente si nos paramos a pensar en esta pregunta, nos cueste responderla. Es normal, en la gran mayoría de casos no nos hemos parado a pensar como hemos construido nuestra identidad masculina, es un proceso que nos ha venido dado. Lo que no podemos perder de vista es que nos ha venido dado, en un contexto cultural determinado, en el que la ideología hegemónica es el PATRIARCADO NEOLIBERAL.

De la doctrina patriarcal hemos aprendido nuestra forma de ser hombres, y aunque nos la hayamos comenzado a cuestionar en algún momento de nuestras vidas, en todos nosotros subyacen “pinceladas patriarcales” en nuestra forma de afrontar la vida. Por ello se hace tan urgente, tan necesario cuestionar nuestra propia masculinidad. Es más, aunque tengamos una actitud proactiva ante el hecho de no considerarnos MACHISTAS, os propongo que rasquemos un poco más y nos pongamos en el papel de SOSPECHOSOS de nosotros mismos para analizar que micromachismos son los que reproducimos… y creedme que nos sorprenderemos.

El primer paso para ello es conocer el concepto de SOCIALIZACIÓN DE GÉNERO. Proceso a través del cual “aprendemos a ser hombres”.  Una vez conozcamos los elementos que componen la masculinidad patriarcal, identificar en nosotros mismos cuales son los que hemos interiorizado de una u otra forma. Para, una vez identificados, iniciar un  proceso de cambio hacia una masculinidad igualitaria. Se trataria, en este caso de responder a la pregunta, ¿QUÉ HOMBRES QUEREMOS SER?

En el contexto cultural que nos ha tocado vivir, como hombres hemos desarrollando nuestra propia versión de la masculinidad patriarcal y hemos aprendido a ejercerla de diferentes formas. Podemos optar por continuar ejerciéndola sin cuestionarla o reeducarnos hacia una masculinidad igualitaria.

En el camino, sólo encontraremos beneficios, aunque hemos de ser conscientes que este proceso conllevara perdida de privilegios, pero nos reportara la satisfacción de que la sociedad que estemos construyendo, será entre todos y todas!

OTRO MUNDO ES POSIBLE!
ALTERMUNDISTA Y POR TANTO IGUALITARIO!