Elementos de reflexión para un sindicalismo del Siglo XXI en Europa

Nota previa  El presente articulo tiene por objetivo aportar, desde la más sincera modestia, elementos de debate para una renovación necesaria en el ámbito sindical, que sitúe a los sindicatos de clase de este país en una posición de ofensiva, para contribuir, junto a otras fuerzas a equilibrar la correlación de fuerzas ante la brutal ofensiva neoliberal y sus repercusiones en en la sociedad y el mundo del trabajo. Quedan por tanto excluidas del debate, por decisión del autor, cualquier persona que se acerque a aportar su visión desde posiciones descomprometidas con el sindicalismo de clase.

 La sociedad para la cual se creo la herramienta del SINDICATO, esta en plena mutación. Nos encontramos en el momento histórico en el cual, las respuestas encontradas a las viejas preguntas ya no nos valen y todavía estamos intentando averiguar cuales son las nuevas preguntas para poder darles solución.

La moderna sociedad burguesa que se alza sobre las ruinas de la sociedad feudal no ha abolido los antagonismos de clase. Lo que ha hecho ha sido crear nuevas clases, nuevas condiciones de opresión, nuevas modalidades de lucha, que han venido a sustituir a las antiguas.

Karl Marx
“El manifiesto Comunista”
. 1848

El capitalismo productivo, aquel en el que la apropiación de la plusvalía generada por el trabajador o trabajadora era la base fundamental de la acumulación del capital por parte del empresario, ya no es la única forma de explotación del trabajador o trabajadora. Es cierto que todavía es un elemento central, pero esta forma de explotación convive con la forma de explotación propia del neoliberalismo, el tipo de interés bancario, la especulación y la deuda como vínculos subyugantes entre la ciudadanía y los poderes financieros.

De hecho la realidad que acontece en materia económica es la que definió, en un articulo publicado en “El Atlas Geopolítico 2010” de Le monde Diplomatique, Issac Johsua al poner en una gráfica la relación entre economía productiva versus economía financiera y el papel de ambas en la economía mundial. Cuando afirmaba que del 100% del movimiento económico mundial en un año, el 5% es economía productiva y el 95% restante es economía financiera. Aquí podéis observar el gráfico del citado articulo:

Economia Financera Vs Economia Productiva

Economía productiva vs Economía Financiera

De esta forma, asistimos impotentes, a cómo en nuestras sociedades cuando un empresario obtiene beneficios de la acumulación originaria del capital, fruto de la apropiación de la plusvalía, no reinvierte en la empresa para continuar el ciclo de apropiación de la plusvalía de más trabajadores y trabajadoras, como haría antaño, sino que le sale más rentable en términos económicos invertir ese dinero en algún producto financiero, ya que le reporta mayores beneficios y con mayor rapidez. Ámbito al cual desde la negociación colectiva, no llegamos.

Este hecho, entre otros, genera que no sea necesario crear empleo para continuar la espiral de acumulación de capital, ya que los poderes políticos desde los años 70 se han encargado de dictar una regulación favorable a la libre circulación de capitales, que potencia la especulación.

Por otro lado el aumento de la productividad, entre otros factores, por el continuo desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación, hace que, o bien se necesiten menos trabajadores y trabajadoras para continuar obteniendo el mismo beneficio o bien se aumente el beneficio manteniendo el numero de trabajadores/as en plantilla. En cualquier caso lo que no favorece es la creación de empleo. Es por esto que no podemos considerar coyunturales las cifras de desempleo que tenemos, sino todo lo contrario, esta es una situación estructural que se va a consolidar cada vez con mayor gravedad.

Ante esta “nueva” realidad, el movimiento sindical hemos de reflexionar y preguntarnos, si las formas de lucha y las reivindicaciones desarrolladas para una sociedad capitalista industrial, son validas en una sociedad capitalista, fundamentalmente, financiera y especulativa.

En primer lugar me vienen a la cabeza dos elementos directamente relacionados con las reivindicaciones:

– En primer lugar, que los trabajadores y trabajadoras hemos de enarbolar con nuestras propias manos la reivindicación de la necesaria supresión de la especulación financiera, ya que además de otras consecuencias que generan directamente pobreza y opresión, es una causa de la falta de creación de puestos de trabajo, si la comparamos con el capitalismo productivo.

– En segundo lugar, aun reduciendo a cero la especulación financiera, no va a ser posible, ni deseable, volver a una situación anterior, en la que se pretendía el pleno empleo, en base al desarrollo industrial de una economía.
Y no va a ser posible porque desde el punto de vista de la explotación de la madre tierra, no es sostenible el nivel de consumo que tenemos asumido en occidente. Y si (aceptamos que) la vía, en occidente no puede ser el crecimiento económico en base al incremento de la actividad industrial tradicional, no podremos aspirar al pleno empleo.  ¿Que hacemos entonces, en una sociedad en la que la fuerza de trabajo es nuestra forma de vida y la sociedad no garantiza que todas podemos acceder a él?? A mi se me ocurren dos propuestas en este punto; una promover un cambio productivo que tenga como eje la Reindustrialización selectiva y repartir el trabajo.

Además si tenemos en cuenta que la productividad en los últimos años se ha visto multiplicada y por tanto la plusvalía generada por la fuerza de trabajo es mayor, es absolutamente lícita y redistribuidora la exigencia de la reducción del tiempo de trabajo manteniendo el mismo salario.

La Reindustrialización Selectiva es un concepto que incorpora la crítica al mito del crecimiento económico, planteando que no es posible implementar un esquema de consumo infinito de recursos en un sistema de recursos limitados y finitos como es la naturaleza, además de proponer que la alternativa es la inversión en aquella industria sea respetuosa con la naturaleza y que venga a satisfacer necesidades humanas; como el desarrollo de las energías renovables, o el desarrollo del sistema de atención a las personas en situación de dependencia, u otros.

Si analizamos las formas de organizarnos desde el sindicato, en tanto que herramienta de cambio de la sociedad, son otras las reflexiones que me asaltan, pero si os parece, éstas las abordaré en próximos artículos.