Democracia sin participación, ¿es posible?. Sindicalismo del siglo XXI.

Mafalda democracia

En la ardua tarea que tenemos el conjunto de las izquierdas antineoliberales y antipatriarcales europeas de principios del siglo XXI, uno de los elementos fundamentales que nos va a posibilitar el rearme ideológico es la introducción de elementos nuevos de análisis. Elementos de análisis que nos ayuden a comprender qué ésta sucediendo y dónde hemos de situar la nuevas utopías.

“Para el revolucionario es muy importante, es fundamental, entender conceptualmente en que mundo vive, cuales son las características de ese mundo. No sólo responder a los estímulos pragmáticos  del día a día, sino tiene que entender el conjunto. El revolucionario tiene que estudiar, tiene que prepararse. Prepararse a si mismo y prepararse en colectivo.”
Hector Navarro. Ministro de Energia de la República Bolivariana de Venezuela.

Con esta finalidad os propongo dedicar 18 minutos a escuchar con atención lo que el profesor de Filosofía de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM, Iztapalapa, ciudad de México) Enrique Dussel explica en este vídeo.

El vídeo es la introducción a un trabajo del profesor Dussel, denominado “20 Tesis de Política“. En este se plantean desde unas bases filosóficas nuevas, desconocidas en la práctica política europea, los conceptos de “PODER”, “LEGITIMIDAD” y “FACTIBILIDAD”. Conceptos fundamentales para entender la realidad y articular la alternativa Socialista del siglo XXI que supere el neoliberalismo en Europa.

Desde estos conceptos, plantea un paradigma nuevo de articulación de la acción política en la sociedad, que es aplicable de forma transversal a todos los espacios de participación de nuestra sociedad y a la propia sociedad.  Si somos capaces de incorporar estas claves en nuestras organizaciones, estaremos más cerca de armar el “poder popular” que ejerza de contrapoder sistémico al Neoliberalismo.

tesisEs por ello que tanto las organizaciones ciudadanas, como las partidistas, como las sindicales, tenemos la obligación de conocer estas aportaciones, que ya están siendo implementadas en diferentes paises SurAmericanos  y que les esta posibilitando hablar en pasado del Neoliberalismo.

Desde esta humilde ventana, propongo iniciar una reflexión y contraste de ideas a propósito de cómo incorporar estos elementos, en este caso, en el ámbito sindical. A dos niveles, tanto a nivel de nuestra propia organización, cómo a nivel de la articulación de la fuerza sindical en las empresas.

Un reto interesante, ¿no?

 ¿Podriamos pensar en aplicar el esquema de “brazo representativo” complementado con el “brazo participativo” en el sindicato? ¿Y en el ámbito de las elecciones sindicales?

Hemos de ser valientes y no tenerle reparo ninguno a someter a libre examen el cómo introducir el paradigma de la Democracia participativa en todas nuestras estructura sociales.