Fons, gracias por defender la ALEGRÍA!

Hoy hace cuatro años. Cuatro años que se podría afirmar, si alguien no te conocía en profundidad, que no contamos con tus aportaciones, con tu cariño, con tu empatía, con el contagio de tu entusiasmo e ilusión por la vida. Pero no es así.

Es cierto que no contamos con tu presencia. Es cierto que no disfrutamos de tu genuinidad. Pero no es cierto que no estés. Estás. Tu forma de afrontar la vida y las relaciones personales, tu firme convicción de vivir sin miedo a la verdad, la búsqueda incesante de tu felicidad y de quienes has tenido cerca, ha sido tan sana, transparente y sincera, que tus experiencias de vida todavía nos sirven de referencia para afrontar tanto las pequeñas decisiones cotidianas, que se convierten en estratégicas,  como las más grandes y de proyecto vital.

Conforme va pasando el tiempo, más elevo al consciente la suerte que hemos tenido de nacer y desarrollarnos en la familia que habéis conseguido crear. No sin dificultades, teniendo presente todo el esfuerzo que os ha costado, la habilidad con la que habéis conseguido proporcionarnos a todas nosotras la base afectiva necesaria y las herramientas personales  sobre las que construir nuestras vidas, es la mejor aportación que nos podíais haber hecho. Y lo habéis conseguido. Gracias, gracias y gracias.

En cosa de dos meses, si todo continua yendo como hasta ahora, vendrá Hugo. Mi hijo. Tu nieto. Una personita que crecerá en este mundo. Un mundo desigual, injusto, en el que impera la voluntad de opresión de unas personas sobre otras. A ese mundo, vendrá una fuente de alegría para nosotras, quienes amamos la vida. Y de la misma que forma tu has hecho, junto con “la madre”, yo me esforzaré en proporcionar esas herramientas necesarias y esa seguridad afectiva para que pueda, no sólo buscar su felicidad sino también contribuir a la del resto. Y que de la misma forma que tu conseguiste mostrarme la belleza de la vida, como dice Franco Battiato cuando canta: “…y mi maestro me enseñó qué difícil es descubrir el alba dentro de las sombras…” yo haré también lo posible para que Hugo descubra el alba entre las sombras, que sabemos que existen y son motivo para que la vida valga… no la pena, sino la ALEGRÍA, vivirla.

Gracias FONS, gracias ISABEL. Aquí seguimos, viviendo la vida mientras dure, buscando la felicidad y posibilitando en lo que esté en nuestras manos, que el resto también lo sea.

Para y por ti, FONS!

Defendamos la ALEGRÍA!