El motivo de mi ausencia transitoria…

Quienes me conocéis y compartís espacios de participación conmigo, sabéis que llevo un tiempo desaparecido de la escena pública. En realidad no ha sido mucho tiempo, pero como bien sabéis vivimos un momento político que provoca una especie de sensación de elasticidad temporal en el que un mes natural puede percibirse como un año por la cantidad de eventos políticos y sociales que se dan en ese intervalo de tiempo.

El motivo de mi ausencia transitoria se llama Hugo Enguidanos Fons, en estos momentos tiene ya 4 meses de vida, y como no puede ser de otra forma estoy dedicado en cuerpo y “sueño” , junto a mi compañera Laura, en acogerle y hacerle la entrada a este mundo lo más placentera posible, o lo menos traumática posible (según desde el prisma que se observe).

Tenia ganas de escribir sobre mi paternidad, pues en la movilización de los hombres por la igualdad es un ámbito más, desde el que se puede contribuir a cambiar las relaciones de género y deconstruir el Patriarcado.

La paternidad para mi es un elemento de identidad que tiene mucha importancia; además de vivir una de las experiencias más comprometidas a las que me he enfrentado en mi vida, tiene una dimensión política que quiero poner de relieve. Y no es por la concreción de como ejerza yo la paternidad, sino por la aportación de mi granito de arena en mi compromiso por construir paternidades alternativas a la tradicional, porque como dijo la pensadora y activista feminista Kate Millet, “lo personal es político“.

Los modelos de paternidad que se promueven en la sociedad, a través de los medios de comunicación, la industria de producción cultural y en muchas de las instituciones que configuran las relaciones de género, (es decir, en todas) se muestra un paternidad descomprometida con los cuidados, infantilizada, irresponsable y que reproduce las actitudes de dominación y jerarquía existentes en la sociedad.

Y no! Yo no me identifico con esa forma de ser Padre. Yo quiero cuidar, quiero conectar emocionalmente con mi hijo, quiero corresponsabilizarme desde el principio de su desarrollo, hacerle el seguimiento médico, cambiar sus pañales, hacer sus comidas, lavar su ropa, conocer y contrastar enfoques pedagógicos para su mejor desarrollo… en definitiva quiero que Hugo vea en su padre y en su madre a dos personas de características diferentes, como somos, pero iguales en cuanto a la implicación en su felicidad plena, sin roles preestablecidos, sin papeles asignados por nadie y sin reproducción de esquemas perjudiciales para todas. Y así lo intentamos, y hasta lo llegamos a conseguir.

Es cierto que mi referencia de paternidad no ha sido patriarcal. Mi padre, Jose Fons, ha sido una persona entregada a sus hijos e hija, con una sensibilidad especial para las relaciones humanas, cariñoso, cuidador, y emocionalmente muy inteligente. Incluso en las épocas en las que tuvo que dedicarle mas tiempo a lo público, por su implicación política de forma cómplice con mi madre, no le faltaba tiempo para atendernos. De hecho mi implicación en la movilización por la igualdad de género es una herencia directa de sus últimos años de vida. Fue él, junto con mi madre y otras compañeras, quienes pusieron en marcha el espacio de GenerATTAC, y ahí fue donde conecté con el pensamiento feminista. Así que tampoco parto de cero.

Soy consciente, o intento serlo, de la aventura que hemos iniciado mi compañera y yo. Sé que cualquier proyección que se pueda hacer distará mucho de la realidad, sé que cometeremos errores, que avanzaremos y retrocederemos, que habrán momentos de cansancio, de alegría, de pena, de orgullo asfixiante, de dolor, de estrés y de acierto. Pero lo que tengo presente es que un modelo diferenciado de relaciones de género en el seno de una familia requiere de esfuerzo personal, de cambio de hábitos, de enfoques y de tiempos que intrínsecamente tenemos asociados a nuestra forma de entender la masculinidad.

Y desde esta ventanita me comprometo con mi hijo y con mi compañera a continuar teniéndolo presente. Porque entiendo que no hay mayor realización de una persona que contribuir a la felicidad de quienes más queremos, por la diversidad de referentes masculinos de cuidados, por la igualdad efectiva de trato y de oportunidades, por mi propia felicidad, por respeto y admiración a mi compañera, por el mejor de los desarrollos posibles para mi hijo, porque lo personal es político, rechazo la paternidad patriarcal y buscaré estrategias personales para contribuir a promover las Paternidades Igualitarias.

Un abrazo igualitario y de padre caldoso… continuará!