Tristeza, alegría y aprendizajes fundamentales. Gracias compañeras!

Hoy es un día de emociones encontradas.

Hoy se constata en las calles de Madrid que vivimos en un sistema perverso que provoca la muerte de mujeres por el hecho de ser mujeres. La violencia machista es la consecuencia de vivir en una sociedad que continúa considerando a la mujer un ser inferior, un ser del que se puede disponer, en todos los ámbitos, hasta incluso decidir sobre su existencia. El Patriarcado, en tanto que estructura social jerárquica, basada en un conjunto de ideas, prejuicios, símbolos, costumbres y leyes que mantiene y perpetúa la dominación del género masculino sobre el femenino, en su máxima expresión aparece en la sociedad en forma de asesinato de mujeres. Desde el año 2000 hasta hoy, en el estado español, cerca de 1300 asesinatos de mujeres lo constata. En lo que llevamos de año 2015 84 mujeres han sido asesinadas, por el hecho de ser mujer. Basta! Esta atrocidad ha de ser desterrada de nuestras sociedades!!

Ante esta realidad muchas mujeres y algunos hombres, cada vez más pero todavía pocos, hemos decidido que uno de los ejes fundamentales de la movilización ciudadana ha de estar enfocada a la deconstrucción del Patriarcado y la construcción de una sociedad Igualitaria. Y es gracias al esfuerzo de muchas mujeres, organizadas en el movimiento feminista, que tenemos la oportunidad de lanzar un mensaje claro y alto al conjunto de la sociedad, para señalar que esta barbarie no puede continuar, hoy centenares de miles de personas de todo el estado se personifican en Madrid, para gritar: ¡¡¡NOS QUEREMOS VIVAS!!! ¡¡¡LAS QUEREMOS VIVAS!!!  ¡¡¡BASTA YA!!!

Decía que es un día de emociones encontradas, porque una de las estrategias más acertadas de oposición a una opresión de este sistema, es la defensa de la alegría. Y hoy se va a experienciar esa alegría, la alegría de encontrarnos en la calles con gentes que practican en sus formas de vida el respeto y la ausencia de violencia, que entienden la sociedad como un espacio de convivencia en Paz. La alegría de mirarnos, de vernos, de conocernos, de reconocernos, de constatar que no estamos solos y solas, de experimentar la fuerza sinérgica que tiene el colectivo.

Esta movilización, que reclama un Pacto de Estado contra las violencias machistas por los poderes públicos y el conjunto de la sociedad, nos regala un aprendizaje. Hoy el movimiento feminista nos da una lección de capacidad de movilización y de convergencia al resto de agentes del cambio. Y lo hace en un contexto de final de ciclo electoral, en el que el conjunto de organizaciones y agentes sociales que queremos que se produzca un cambio en las instituciones, no estamos siendo capaces de abstraernos de nuestras diferencias, conceptuales o estratégicas, para desplazar a quienes nos están haciendo sufrir. El movimiento feminista, compuesto por colectivos de muy diversos enfoques, conceptuales y estratégicos, igualmente implicadas en el esfuerzo de desplazar al neoliberalismo patriarcal de nuestras instituciones, si ha sido capaz de realizar ese ejercicio de abstracción de sus diferencias priorizando y valorizando sus objetivos comunes. Y no es casualidad este hecho.

El bagaje existente en los feminismos permite identificar qué prácticas políticas y personales son nocivas, en tanto que consolidan y perpetúan el Patriarcado, e incluso han sido capaces de desarrollar estrategias de participación que desechan esas formas de relación entre las personas. Una de las herramientas que nos proporciona el Patriarcado para resolver la necesidad de relación entre las personas es la competencia, entendida como la necesidad de jerarquizar dos o más entidades cuando estas entran en interacción. Y de esta forma, incluso quienes nos situamos en la posición de querer superar el sistema capitalista, competimos entre nosotros pretendiendo una hegemonía discursiva y de posición frente al resto. Pues bien, es necesario observar y aprender de los movimientos feministas, que desde su diversidad, llevan decenas de años consolidando prácticas y estrategias convergentes, y la movilización de hoy es expresión de ello. Por motivos como este hago mía la afirmación de que hay que FEMINIZAR LA POLÍTICA! Porque hemos de aprender de sus estrategias personales y colectivas de resistencia y construcción para entender mejor como caminar nuestros caminos, el camino de cada uno y cada una y el camino de todas y todos.

Gracias compañeras, gracias por proporcionar estos aprendizajes, sin los cuales no es posible promover el cambio!!!