Hagamos una “Declaración Preventiva de Paz”

Escribo estas lineas desde la preocupación más profunda. Observo atónito como, desde la más absoluta irresponsabilidad, los medios de comunicación están implementando una estrategia de inducción al miedo al conjunto de la ciudadanía. A toda hora se nos muestra el “Estado de excepción” que se vive en Francia y en Bruselas, con imágenes de intervenciones policiales, con “momentos de tensión en directo”, y ello con alusiones “flotantes” a que eso que estamos observando, mañana puede volver a suceder aquí. En nuestra casa.
Para nada están explicando con claridad cuales son elementos clave que determinan el origen y las causas de estos atroces atentados. Y es que, en realidad, no les interesa.

Todo sucede como si por parte de los poderes financieros, económicos, políticos y mediáticos hubieran visto la oportunidad de extender la lógica, que impera desde 2001 en los EEUU tras el atentado a las Torres Gemelas, al corazón de Europa. Tras los terribles atentados del 11S en Nueva York, en EEUU la política exterior y el discurso político cambió radicalmente. Se limitaron los derechos civiles, políticos y sociales, se limitaron las garantías y libertades ciudadanas (expresión, privacidad, ejercicio de la política…) y se acometió una ofensiva global, que se tradujo en una estrategia bélica generando guerras allá donde no las había, como finalmente ha sucedido en la zona de la que precisamente provienen los atentados. Y todo ello gracias a la aplicación de una lógica de “Estado de Excepción” permanente, post-atentados, que posibilitó la aplicación de determinadas políticas, situándolas fuera del debate democrático de ideas, y en pro de la defensa de “la libertad y la democracia”.  Para mayor ilustración, se puede visionar el documental o leer el libro “La Doctrina del Shock” de Naomi Klein.

El que escribe, esta absolutamente descreído de todo indicio de cordura por parte de los que nos malgobiernan, tanto los que ocupan el escaño, como los que lo hacen desde sus consejos de administración. Todo es posible. Promover una guerra (muerte, miseria, dolor, devastación…), para continuar obteniendo beneficios sconómicos, es una practica que se realiza hoy en el mundo en el que vivimos.

Y esto es precisamente lo que me preocupa. Que estamos gobernados y gobernadas por psicópatas. Que no les importa jugar a la doble moral, de aprobar una modificación de su Constitución para ampliar a tres meses el margen de aplicación del “Estado de Sitio” en menos de cinco días y de contraatacar bombardeando inocentes (hospitales infantiles incluidos), a la vez que continúan financiando y proporcionando armas (a través de la compra de petróleo, la venta de armas, el debilitamiento de los gobiernos que están haciendo frente a los terroristas en su zona… a través de múltiples vías), a quienes perpetran los atentados y que encima todo eso se haga en nombre de las víctimas, y la defensa de la libertad y la democracia. Para mayor contraste sobre esto es interesante ver el programa de Fort Apache sobre la problemática de Siria.

Cuanto menos resulta curioso y alarmante que se produzca este hecho, cuando desde hace un tiempo ya, muchos economistas (incluido el Consejo de Estabilidad Financiera del G-20,) están alertando sobre una posible catástrofe financiera similar a la crisis del 2008. Y aquí uno se pregunta, ¿Estarán utilizando los muertos y el miedo para generar una cortina de humo que oculte “la que se nos vuelve a venir encima”? Si fuera así, mayor irresponsabilidad, mayor crueldad y mayor desprecio me merecerían.

Me gustaría equivocarme, de hecho haré todo le que esté en mi mano para ello, pero lo que está sucediendo desde el 13N hasta hoy, lo estudiaremos en un futuro con las mismas claves que sabemos a que tipo de sociedad condujeron los atentados del 11S en EEUU.

Esto esta aconteciendo a en un momento en el que en el estado español estamos ante un proceso electoral sin precedentes. Por primera vez tras treinta años hay posibilidad de que el Partido Órganico del Régimen (PP, PSOE y Cs + Medios de comunicación + CIU, PNV…) no sea quien gane las elecciones. Y esta situación provoca un fenómeno extraño. Si durante la última década el gobierno del Partido Popular, y comparándolo con el resto de gobiernos neoliberales del mundo, ha sido el que menos habilidad ha tenido para esconder su espíritu belicista, apoyando la intervención en IRAQ, cual pegote en la foto, en estos momentos es el Gobierno que más cautela esta teniendo a la hora de tomar las “medidas oportunas”. De hecho, de forma sorprendente, esta manteniendo un discurso de baja intensidad, rebajando los niveles de alerta hacia la ciudadanía con respecto a nuestros países vecinos. Y esto tiene una explicación. No quieren confrontar en su campaña electoral frente a un movimiento por la Paz, que le obligue a descararse antes de las elecciones. Se están reservando su opinión y acción hasta pasadas las elecciones. Porque en ese momento, les avalaran las urnas.

Lo que sucede es que en ese momento ya será tarde. La lógica más básica en política apunta a que si nuestro país vecino, con un gobierno de corte neoliberal como el nuestro, como es Francia (segunda potencia política de Europa, miembro de la OTAN, y con quienes, hoy, compartimos posición geopolítica como bloque) esta en Guerra, nosotros no tardaremos mucho en participar, de forma explícita, de una u otra forma. ¡Y no! ¡No lo podemos permitir! No podemos permitir que en nuestro nombre continúen la lógica de la Guerra perpetuando el terror y la espiral de violencia, allí y aqui.

Y no lo podemos permitir porque tenemos otras propuestas, y porque las que están implementando, lejos de solucionar los conflictos, hemos visto y comprobamos atentado tras atentado, que los han aumentado, cronificado y profundizado.

Hay propuestas encima de la mesa, que reducirían hasta la desaparición las posibilidades de perpetrar atentados despreciables como los que se dieron lugar en París el 13N de 2015 o cómo los que se dieron lugar en Madrid un 11M de 2014. Pero a su vez también reducirían el goteo interminable de muertes en los países donde se dan los conflictos. ATTAC-España, en nuestro último Comunicado ante el terrorismo y la guerra exponemos una serie de medidas que, complementariamente con otras, se pueden adoptar para suprimir el terror en nuestro planeta.

Es por esta razón que lo que nos jugamos en estas elecciones es, además de la superación del Régimen del 78, que no es poco, la posibilidad de empezar a aplicar políticas encaminadas a la Paz. Nos jugamos que no vuelvan a atentar en algunas de nuestras ciudades, nos jugamos tener la decisión de no volver a bombardear o ser cómplices de quienes lo hagan, nos jugamos comenzar a parar la espiral de violencia en la que de forma irresponsable nos arrastran nuestros salvajes gobiernos, nos jugamos la posibilidad de contribuir en la construcción de un marco de relaciones internacionales desde el respeto y la no injerencia. Nos jugamos la posibilidad de hacer las cosas de otra forma, en un mundo que ve con normalidad la miseria, la exclusión y la muerte.

El conjunto de organizaciones (movimientos sociales, sindicatos y partidos políticos) y la ciudadanía que tuvieran claro que desde las instituciones de nuestro estado no queremos contribuir a la cultura de la Guerra, hemos de pronunciarnos y levantar la voz para elevar a nuestros gobiernos una DECLARACIÓN PREVENTIVA DE PAZ.