Comentario de fin de ciclo electoral, los movimientos sociales.

Llegados y llegadas a este punto, tras una campaña electoral que ha dado mucho juego, y ha conseguido movilizar a mucha gente (cosa que creo que es la primera vez que sucede desde que participo de algún proceso electoral) quiero dirigirme a todas las personas que creen y desean el cambio:

Antes de que se iniciara el ciclo electoral (a principios de 2014) y desde la eclosión del 15M, el movimiento ciudadano de forma descentralizada y autoorganizada fue capaz de articular una movilización creciente sin precedentes en nuestra débil democracia, cuya máxima expresión se dio en las Marchas por la Dignidad. La movilización se practicaba en unos términos de complicidad, de cooperación, de construcción ciudadana de la alternativa, mediante la resistencia al pensamiento único y la elaboración de propuestas-herramientas que posibilitaran caminar hacia otro modelo de sociedad.

En eso que irrumpió el ciclo electoral, y con el las diferentes estrategias electorales de las fuerzas del cambio. Este hecho tuvo dos grandes impactos en esta estrategia de movilización ciudadana creciente:

– uno de desmovilización en los movimientos sociales a causa del trasvase de activistas al espacio electoral, para fortalecer las diferentes estrategias de campaña de esas fuerzas del cambio.

– y una confrontación entre quienes, teniendo en común la voluntad de cambio, lo hacían desde estrategias políticas diferentes.

Mañana finaliza ese ciclo electoral. Un periodo en el que no sólo se ha conseguido desplazar al Partido Popular de gobiernos de comunidades autónomas y ayuntamientos, sino que se han dado experiencias genuinas, que han abierto brecha en la concepción de la “política partidista”. Se ha conseguido “ciudadanizar la política”. Y este es un avance que considero fundamental, habrá que mantener la tensión creativa y consolidar esas experiencias, desarrollando desde esas instituciones y desde los movimientos ciudadanos la pedagogía política necesaria para que sean irreversibles.

Independientemente de cómo sea el resultado de las elecciones, va a continuar habiendo pobreza, exclusión, desigualdad, unos poderes supranacionales no elegidos democráticamente que tienen secuestrada nuestra soberanía y a gran parte de nuestra ciudadanía bajo los efectos de la estrategia del pensamiento único. Se hace necesario, desde el lunes, retomar el dinamismo y protagonismo de los movimientos ciudadanos para fortalecer nuestra democracia. La articulación de la ciudadanía en movimientos sociales es irrenunciable, cualquiera que sea el escenario. No podemos volver a cometer errores que ya se han cometido en nuestra democracia. Los movimientos sociales tienen unas características y un papel, diferente, complemetario junto con el de los partidos políticos. Por tanto hemos de volver la mirada a éstos, fortalecerlos y desarrollarlos.

– Si el escenario post-elecciones no es de cambio, los necesitamos para poder soportar mejor la degradación progresiva de las condiciones de vida (sanidad, pensiones, empleo, educación, alimentación…), generara red ciudadana de apoyo  y construir ese contrapoder ciudadano necesario para superar este periodo.

– Si el escenario es de cambio, los necesitamos para fortalecer el tejido social que ha de dinamizar la participación de la ciudadanía en la política (no institucional todavía), construir espacios de participación ciudadana en las instituciones y mantenernos alerta ante el desarrollo del ejercicio del gobierno, para recordarles continuamente porque y para qué estan ahí.

Y esto sólo lo podemos hacer desde un clima constructivo, sin exclusiones de nadie, siendo librepensadores y librepensadoras, normalizando la discrepancia y concibiendola como constructiva. Hemos de situar nuestras diferencias en segundo plano primando siempre nuestro objetivo último: La superación de un orden inhumano, depredador y autodestructivo, por una convivenia potenciadora de las capacidades de cada una de nosotras, atendiendo a la vida, primando los cuidados, en paz y cuidando nuestra base de sustento, la madre tierra.

Suerte a los y las nadie!

Votemos Cambio! Votemos Dignidad! Votemos Igualdad! Votemos Futuro! Votemos ilusión!

Votemos superación del Régimen del 78!